Lunes, 6 de marzo de 2006 - Desmayo de acusado retrasa la conclusión del juicio a Villanueva
El desmayo de un acusado retrasó hoy, hasta por lo menos el viernes, la conclusión del juicio al español Javier Villanueva en Bolivia por su supuesta participación en el asesinato de una fiscal.
El boliviano Freddy Hurtado, a quien la Fiscalía señala como cómplice del crimen, tuvo que ser llevado a un hospital cercano a los juzgados, justo cuando el Ministerio Público presentaba sus conclusiones ante el Tribunal Cuarto de Sentencia en lo Penal del distrito oriental de Santa Cruz.
La indisposición de Hurtado, causada por una deficiencia cardíaca, obligó la Sala Penal a suspender la audiencia, que proseguirá seguramente el viernes con los alegatos de la acusación particular y de la defensa de los imputados.
Hurtado y Villanueva están acusados de integrar la supuesta banda que mató a la fiscal Mónica Von Borries, mediante la explosión de una bomba en su vehículo, el 27 de febrero de 2004, liderada por el italiano Marco Marino Diodato, actualmente prófugo de la justicia.
Según la fiscalía, también formaban parte del supuesto grupo los brasileños Sandro de Carvalho, igualmente huido de las autoridades, y Ricardo Borba, cuyo testimonio constituye la principal prueba de la acusación contra Villanueva.
Al concluir la sesión, el abogado de Villanueva, Julio Egüez, reiteró en declaraciones a EFE su convencimiento de que el proceso es 'un montaje que solamente obedece a intereses particulares' para no revelar la identidad de los verdaderos culpables del crimen.
Aseguró, no obstante, que tiene 'plena seguridad de que el tribunal va a tener que absolver a Javier Villanueva por la falta de plena prueba en un delito tan delicado como asesinato'.
'Por presunciones no se puede condenar a nadie', dijo al recordar que el sevillano, de 29 años, tiene tres testigos que sustentan su coartada de que no estuvo en el lugar del atentado.
Egüez reseñó, además, que el brasileño Borba ha admitido haber pactado su declaración con la policía y un funcionario de la Embajada de Estados Unidos y que reconoció a Villanueva en la escena del crimen, pese a verle de espaldas.
Aunque advirtió de que 'todo es posible, dada las presiones del tribunal por el padre de la víctima', que es vocal de la Corte Superior de Distrito cruceña, donde se desarrolla el proceso.
Por su parte, Villanueva sostuvo que existe 'un juicio paralelo mediático impresionante' con el objetivo de incriminarle a toda costa por el delito de asesinato, por el que puede ser condenado a 30 años.
Criticó a Borba por modificar varias veces su declaración durante el proceso, la última vez en la reconstrucción del atentado, que tuvo lugar el viernes pasado.
El español se quejó también porque en los últimos días las autoridades han reforzado la seguridad en el apartamento donde cumple el arresto domiciliario desde noviembre pasado, tras permanecer más de un año y medio en la cárcel de Palmasola.
'Veo que se acerca una sentencia de 30 años sin que haya hecho absolutamente nada', lamentó al considerar que 'después de dos años, somos nosotros los que le hemos demostrado a la familia cómo murió' la fiscal y acusó nuevamente de parcialidad a los jueces.
Terra Actualidad - EFE
