bolivia-españa 22-02-2006
Testigos avalan coartada de español acusado asesinato en Bolivia
Dos testigos avalaron hoy la coartada del español Javier Villanueva, acusado en Bolivia del asesinato de una fiscal, de que no se encontraba en el lugar de los hechos cuando se produjo el atentado.
En la décimo segunda jornada del juicio que se celebra en la Corte Superior de Distrito de la ciudad oriental de Santa Cruz, el argentino Roberto Federico Scherl dijo haber visto al español a la hora del crimen, en torno a las 14.30 horas del 27 de febrero de 2004, en el vestíbulo de un hotel.
En ese momento, y en otro punto de la ciudad, estallaba una bomba en el vehículo de la fiscal Mónica Von Borries, en un suceso que conmocionó a la opinión pública boliviana.
Scherl recordó que un empleado del hotel avisó a Villanueva de que un taxi le estaba esperando en la puerta del establecimiento.
En la misma audiencia, ese taxista, José Martín Oros, aseguró haber recogido y trasladado a Villanueva a una heladería de la ciudad, donde se reunió durante una hora con la propietaria del local, como ella misma atestiguó en la primera semana del juicio.
Hoy también declaró el médico Wilson Flores, quien reconoció al español un día después de su detención, en abril de 2004, y corroboró la versión del imputado de que fue sometido a torturas por parte de la policía para que se declarara culpable, tal y como también ha denunciado el Defensor del Pueblo de Bolivia.
Además, durante la jornada, uno de los fiscales del caso, Hugo Iquise, se negó a declarar al ser citado por la defensa.
La negativa de Iquise fue aceptada por el tribunal, lo que el abogado de Villanueva, Julio Egüez, calificó como 'una violación al debido proceso y a los derechos y garantías constitucionales' del acusado.
En declaraciones a EFE, Egüez anunció que la defensa estudia interponer un recurso contra la sala penal por esta razón.
Mañana está previsto que testifique un experto en explosivos español que podría refutar la versión de la Fiscalía sobre la forma en que se ejecutó el atentado, dijo Egüez.
Villanueva está acusado de haber colocado la bomba en el vehículo de la fiscal y podría ser condenado a una pena de hasta 30 años de prisión.
Además del español, la Fiscalía acusa del atentado al italiano Marco Marino Diodato, quien se encuentra prófugo; al boliviano Freddy Hurtado y a los brasileños Ricardo Borba y Sandro de Carvalho, éste último también huido de la justicia.

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