El español Villanueva en libertad pero sin poder ejercerla
El español Javier Villanueva, absuelto el lunes del asesinato de una fiscal en Bolivia, amaneció hoy en libertad, gracias a la orden librada la víspera por un tribunal, pero sin poder ejercerla por la vigilancia a la que todavía es sometido por la policía.
En una entrevista con EFE en el apartamento en el que cumple arresto domiciliario, el sevillano de 29 años afirmó que se siente 'muy bien' y que espera que en las próximas horas se solucione su situación para poder salir a la calle sin control policial por primera vez después de casi dos años.
Aunque dijo no entender por qué sigue retenido, pues en su veredicto los jueces levantaron todas las medidas cautelares con la excepción del arraigo, que le impide salir de Bolivia.
'Si estoy en libertad, qué sentido tiene que haya dos policías en la puerta de mi casa', opinó el ciudadano español, quien fue detenido por un uniformado al intentar salir del domicilio, como pudo constatar EFE.
El policía justificó su postura porque dijo no tener una orden para suspender la vigilancia, mientras Villanueva le explicaba que la noche anterior un oficial de alto rango le había permitido salir, pero le había aconsejado también que no lo hiciera 'porque había mucha prensa en los alrededores'.
'Lo que sucede es que si ahora bajo (a la calle) van a decir que tengo mala conducta, que soy violento', explicó, al reiterar sus críticas a los medios de comunicación locales por su supuesta presión a lo largo de un proceso que ha tenido una gran repercusión en la opinión pública boliviana.
El jueves, el tribunal a cargo del caso, el Cuarto de Sentencia Penal de la Corte Superior de Distrito de Santa Cruz, leyó la totalidad de la sentencia absolutoria dictada hace cuatro días.
En el texto ratificó su argumentación sobre la falta de sustento de las pruebas presentadas contra el sevillano por la Fiscalía y la acusación particular.
Villanueva había sido acusado de formar parte de una supuesta banda criminal señalada como la responsable del asesinato con bomba de la fiscal Mónica Von Borries el 27 de febrero de 2004.
Por este crimen fue detenido dos meses después, y trasladado a una cárcel en la que permaneció más de un año y medio, hasta que salió en libertad condicional a la espera de ser juzgado.
Al concluir el juicio oral, que había comenzado el pasado 6 de febrero, Villanueva salió de la sede judicial y fue introducido en un vehículo policial, a petición de sus representantes legales, para evitar el acoso de los medios de comunicación, según su abogado Julio Egüez.
De acuerdo con la defensa del español, los fiscales adscritos a la causa, que hoy no pudieron ser contactados por EFE, sostienen que no levantarán la vigilancia policial hasta que sean notificados por la sala penal, un paso burocrático previsto para hoy.
Una situación similar a la actual se produjo en noviembre pasado, cuando el tribunal ordenó la libertad condicional de Villanueva y las autoridades judiciales y policiales tardaron varios días en aplicarla por obstáculos burocráticos y de otra índole.
Uno de ellos fue la supuesta falta de efectivos policiales para incorporar a la custodia del español, lo cual no fue óbice para que durante el juicio el domicilio de Villanueva estuviera rodeado a diario por entre una docena y 25 uniformados.
Junto al sevillano, su padre, Francisco, y la esposa de éste, Carmen Castro, lamentaron no poder verle de una vez libre después de dos años de un proceso que le ha costado a la familia alrededor de 450.000 euros, cerca de la mitad obtenidos mediante préstamos.
Los principales gastos fueron los honorarios de los abogados, trece viajes entre España y Bolivia y el apartamento que tuvieron que comprar para que Javier pudiera cumplir el arresto domiciliario.
Terra Actualidad - EFE
Villanueva libre, pero arraigado
Para la justicia las pruebas que aportaron la Fiscalía y la defensa de la víctima acusan al italiano, a Borba y a Carvalho y liberan a Villanueva
Los jueces Luis Jaime Cruz y Uby Suárez, junto a tres jueces ciudadanos, fundamentaron la liberación de Javier Villanueva y Freddy Hurtado en el asesinato a la fiscal Mónica von Borries y confirmaron la responsabilidad del italiano Marino Diodato y de los brasileños Ricardo Borba Mezquita y Sandro Carvalho.
En el extenso documento de 88 páginas que fue leído por más de 4 horas y media, los miembros del Tribunal Cuarto de Sentencia, responsabilizaron a los dos prófugos como los autores materiales e intelectuales del atentado terrorista del 27 de febrero de 2004 y a Ricardo Borba Mezquita como cómplice.
“Las pruebas otorgadas por la Fiscalía y la parte civil del proceso, responsabilizan a los mencionados pero no disipan las dudas de la mente de los juzgadores en cuanto a la participación de Villanueva y menos de Freddy Hurtado, que a decir de los propios investigadores, no se ha podido comprobar su relación con la banda liderada por Diodato ni con la muerte de la Fiscal”, sostiene el documento leído por el presidente del Tribunal Cuarto, Luis Jaime Cruz.
La lectura del documento se vio interrumpida con la salida de los abogados de los Von Borries, Carlos Subirana y Mary Peredo, quienes después de la primera parte de la extensa fundamentación, se pararon y decidieron hacer abandono de la sala.
“Nos retiramos porque no podemos seguir escuchando la justificación de algo injustificable. Los jueces en la primera parte, solamente hacen referencia a las declaraciones de Ricardo Borba, pero en la parte que les conviene y no así cuando relaciona a Villanueva con el hecho”, dijo Subirana.
El abogado que se retiró de la audiencia notablemente molesto, reiteró que apenas sea notificado con la entrega del fallo y la fundamentación, apelará ante la Corte Superior.
“Ellos solamente tomaron en cuenta lo que les conviene, pero ignoraron la parte acusatoria a Villanueva, como por ejemplo donde Borba asegura que sostuvo una reunión con el español en la caseta frente a la Policía para identificar al doctor Claros Moreira”, dijo el defensor de la familia Von Borries.
Mientras tanto, después de la interrupción, el juez Luis Jaime Cruz continuó con la lectura de la fundamentación, y en uno de los incisos del documento argumentó que Villanueva fue liberado porque Borba Mezquita entró en una serie de contradicciones en las cuatro declaraciones oficialmente efectuadas. “Primero dijo que tuvo contacto con Villanueva, después dice que había un Julio, era alto y delgado, pero no asegura que se trate del mismo Villanueva”, señala la fundamentación.
En otro acápite hace referencia a que Villanueva fue llevado a la PTJ cuatro horas después de su captura, además que la misma se la realizó sin haberse procedido a la notificación correspondiente, como señala la ley y se le tomaron declaraciones sin que estuviera asistido por un abogado y tampoco se contaba con la presencia de un fiscal.
Uby Suárez y Luis Jaime Cruz, notificarán hoy oficialmente a las partes querellantes, para que en el plazo de 15 días puedan apelar el fallo.
Por su lado, el padre de Javier Villanueva, Francisco, no pudo ocultar su complacencia y aseguró que solamente se hizo justicia. “Yo no esperaba otra cosa, porque si de algo estoy seguro es de la inocencia de mi hijo”, señaló el español que llegó desde Sevilla para acompañar al acusado en la parte final del proceso que finalmente lo liberó.
A partir de ahora, Villanueva puede ejercer todos sus derechos ciudadanos, pero está prohibido de viajar porque permanece arraigado por otro proceso que le sigue la Fiscalía.
